Reloj Cucú de Villa Carlos Paz

La historia de un emblema

Corría el año 1958 en Villa Carlos Paz cuando un grupo de ingenieros alemanes crearon lo que hasta el momento era uno de los relojes más grandes del mundo. Hoy en día es una de las atracciones preferidas de los turistas que visitan la ciudad.

Sus orígenes

La idea de crear este reloj surgió de Carl Hans Plock, profesor de la Universidad de Córdoba y fundador de una pequeña empresa de relojes Cucú en Villa Carlos Paz. Con el pasar del tiempo se le fueron sumando ingenieros alemanes y un carpintero italiano, clave para la creación del mecanismo de los relojes.

Así fue como el 7 de abril de 1952 se creó el primer reloj bajo el sello de la empresa, pero tuvieron que pasar seis años hasta que el histórico Cucú viera la luz.

Su construcción no fue nada fácil: se necesitaron siete metros de altura y un esqueleto de hormigón para sostenerlo. Tanto el tallado como la maquinaria y los engranajes fueron desarrollados por este grupo de amigos.

Inauguración

Finalmente, el 25 de mayo de 1958 se llevó a cabo la gran inauguración del Reloj Cucú más grande del mundo. En un espectacular show de fuegos artificiales, la esposa de Plock hizo estallar una botella de champagne en la base del reloj Cucú más grande del mundo.

El Cucú hoy

En 2011 fue declarado Patrimonio Histórico y Cultural de la ciudad de Villa Carlos Paz.

En la actualidad es una de las atracciones turísticas más famosas y visitadas de la ciudad. Cada hora en punto, el leñador y la bailarina salen de su escondite para marcar el tiempo con un sonido característico que atrae la atención de los visitantes.

5 comentarios en «Reloj Cucú de Villa Carlos Paz»

  1. Realmente es una atracción tanto para chicos como para grandes!! Cada vez que vamos a Córdoba es un paseo obligado!! Espectacular!!

  2. Pero…hay un error en esta historia: no salen el leñador y la bailarina…sale un pájaro que imita el canto del pájaro cuco o cucú, pájaro de Europa.

  3. El leñador y la bailarina…o una chica vestida de rojo y un hombre con piloto negro, salen de sus respectivas puertitas, de la «casita del tiempo», un chalecito hecho de madera que tiene un mecanismo (creo que es un pelo de algún animal), que según la humedad del ambiente, se mueve y hace salir a la chica si hay clima seco y día lindo y al hombre, si hay mucha humedad o llueve. Yo compré una, las venden en los regionales de Carlos Paz. 🙂

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